“Ka Mate, Ka Mate, Ka Ora, Ka Ora”
(“Es la muerte, es la muerte, es la vida, es la vida”)

En maorí, estas son las primeras palabras del Haka tradicional de los All Blacks.

Haka

Una de las imágenes más impresionantes del mundo del rugby es la escenificación antes de los partidos de la selección de Nueva Zelanda de la danza tribal llamada Haka. El término define cualquier danza tribal pero se suele referir con este nombre de forma específica a la danza de guerra maorí.

El Gobierno de Nueva Zelanda informó de la cesión de todos los derechos de propiedad intelectual sobre la haka ‘Ka Mate’ a la tribu Ngati Toa. Según la página web de la asociación de rugby neozelandesa (New Zealand Rugby Union) la Haka oficial, es la llamada Ka Mate. A pesar de esto, el 28 de agosto de 2005 en la ciudad neozelandesa de Dunedin, antes de comenzar un partido del Torneo Tres Naciones que los enfrentaba contra Sudáfrica, los All Blacks estrenaron una nueva versión de la Haka llamada Kapa O Pango, aparentemente mucho más violenta que la anterior. El partido finalizó con la victoria de los All Blacks (31 – 27). Esta Haka fue escrita por Derek Lardelli del clan maorí de los Ngati Porou.

Las danzas de guerra son tan antiguas como el hombre. Las crónicas de la época cuentan de la ferocidad de las huestes galas a punto de entrar en combate con las legiones romanas. Ataviados con crestas al puro estilo ‘punk’, aderezadas con agua y cal, los galos buscaban bajar la moral romana a base de cánticos y bailes en un estado de trance parecido a los que provoca la Haka en los santuarios del rugby.

Siglos después, precisamente fueron los franceses los primeros europeos en presenciar de cerca una Haka, que antecede al combate. Los colonizadores vencieron con fusiles y cañones la bravura de los maoríes. Éstos invitaron a los vencedores a una cena en la playa para ‘celebrar la firma de un tratado. Fascinados por las danzas de los guerreros, los franceses no se dieron cuenta del significado de la Haka hasta que sus anfitriones se acercaron lentamente a la mesa…

Tres claves

Más allá de la historia o de sus representaciones, cabe subrayas dos cosas al respecto del baile maorí. En primer lugar, la Haka está en el centro de la fagotización de la cultura maorí como símbolo de la cultura de Nueva Zelanda. Es decir, una parte se convierte en el todo. En este caso, el rugby ha tenido mucho que ver con esta construcción nacional, al igual que este deporte fue el canalizador de la reconciliación nacional de Sudáfrica a finales del siglo XX tal y como narra John Carlin en su reciente libro ‘El Factor Humano’.

Por otro lado, comprobamos como la escenificación ritual de la violencia se convierte al paso de los siglos en expresiones culturales de primer nivel. Ponemos por caso, la Haka pero también nos viene a la cabeza la Capoeira, mezcla de danza con artes marciales que crearon los esclavos africanos que llegaron a tierras brasileñas a mediados del siglo XVI.

La tercera clave para analizar es la curiosa ridiculización que la Haka ha estado expuesta en los últimos años por parte de algunos medios de comunicación y anunciantes desde la empresa de automóviles Fiat a televisiones australianas, precisamente vecinos de Nueva Zelanda y gran rival histórico. Como ejemplo, este vídeo, donde curiosamente se aparecen dos elementos típicos de la cultura nuevazelandesa: la haka y la ramadería ovina.

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