Poner el ventilador a toda pastilla tiene sus consecuencias nefastas. Y es que la mierda sale disparada sin criterio ni armonía. Empezamos mal si basamos cualquier argumento futbolístico diciendo que el deporte es un juego de hombres. Quizás mejor decir que es un deporte de contacto, de fuerza, de empuje pero el criterio de género debería estar totalmente borrado por políticamente incorrecto y demagógico.

Si el fútbol es un deporte de hombres, dirán algunos, lo de Messi en Málaga esta totalmente justificado. Lo de Weligton a Leo, injustificado.

La dureza y las malas artes no tienen nada que ver con el contacto físico de ese mal llamado ‘deporte de hombres’ que es el fútbol. Pero como la demagogia campa por grandes pastos podemos acabar comparando lo de Messi con un especie ‘lo que el ojo no ve’ para justificar ciertas cosas poniendo a Ibrahimovic en la misma balanza.

Pues nada, lo mejor será apagar el ventilador, que ni por meteorología ni virtudes vale la pena seguir por esos caminos que ya el año pasado nos quisieron comparar al bueno de Robben con Lionel Messi.

PD: Si aún faltaran más argumentos, quizás sea recomendable ver “La falsa agresión de Ibra a Weligton”

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