“Soy el señor Lobo. Soluciono problemas”. Así se presenta Harvey Keitel en casa de Jimmy. Vincent Vega y Jules se han cargado un tipo en un lujoso coche blanco y temen ser descubiertos. Hablamos de Pulp Fiction, la película de Quentin Tarantino pero podríamos hablar del Real Madrid. Pongamos que hablo del Madrid y que Tarantino y Samuel L.Jackson son Florentino y Valdano. Tienen un buen problema. Hay que esconder pruebas y delitos como sea… Sevilla, Milan, Sporting… Alcorcón.

Pongamos que Luis Aragonés es el señor Lobo. Llaman al ‘Sabio de Hortaleza’ y éste dice que puede solucionar los estropicios. Más aún, que les va a dejar el coche como una patena. Ni restos de las manchas de Pellegrini y, de paso, un buen repaso al vestuario blanco.

“Tal vez salgamos de ésta”, dice el señor Lobo. “Tal vez salgamos de ésta, Florentino”, dirá Aragonés. Una vez más Florentino ha querido comprar con dinero fútbol y, de momento, ese bonito cadillac blanco que es el Madrid no carbura. Tendrá que venir Luis, vilipendiado por la prensa de Madrid cuando era seleccionador español y atlético de corazón, a sacarles las manchas del trabajo de Pellegrini. Tendrá la baza de ex pupilos como Casillas, Albiol, Xabi Alonso y Arbeloa pero… no podemos olvidar que señor Lobo Aragonés viene realmente a limpiar otro tipo de manchas en el vestuario del Real Madrid: Raúl y Guti.

Florentino, todo un señor, no puede cargárselos. No puede bajar hasta la arena y embarrar sus zapatos ni ensuciar su camisa para echar a los dos históricos jugadores blancos. Valdano no puede convertirse en el Alfa y Omega del madridismo. Quién dio la alternativa al joven Raúl no puede cargarse dos décadas después al estandarte blanco. Necesitan un señor Lobo para que haga el trabajo sucio, para que se manche y no demuestre ni compasión ni escrúpulos. El tipo es Luis. Finiquitarán al chileno y se traerán al espíritu de la ‘roja’.

¡Ojo! El trabajo no es fácil. No sólo por la ardúa tarea de poner en solfa a todo un vestuario blanco sino porque las tareas sucias no siempre acaban bien. Parece que lo de Tamudo en Espanyol no mancillará a Pochettino -de momento-. Ahora bien, ¿alguien se acuerda del papelón que le tocó interpretar a Ronald Koeman en Valencia? El holandés fue el encargado de limpiar el vestuario ‘ché’ poniendo de patitas a la calle a Cañizares y Albelda y meses más tarde, a pesar de ganar una Copa del Rey, al que limpiaron fue a él. “El fútbol es traidor”, oí decir hace unos días al presidente del Espanyol, Daniel Sánchez Llibre. Así es, Luis, cuidado con limpiar las manchas de sangre. Como te descuides, te ponen en el maletero y te empaquetan.

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