Después del empacho de roscón de Reyes, los análisis deportivos y políticos se entremezclan en una profundidad hasta ahora poco vista en los fueros españoles, y sobre todo, catalanes. Vamos a vivir un invierno más caliente de lo normal porque a pesar de las bajas temperaturas, y sin que el cambio climático tenga nada que ver, las elecciones del Barça y los movimientos políticos de Laporta son un pez que se muerde la cola. Aunque lo más parecido del panorama es un patio de colegio. ¿Me siguen?

Perdonadme la metáfora estudiantil pero por un lado tenemos muchas estrategias en la sombra en la mayoría de las precandidaturas. Barcelona está llena de rumores, de esquinas donde se comenta y de mesas de bar donde se planifica. No obstante, la situación es la del juego del pañuelo: quiebros, requiebros y muchas gambetas entre contendientes pero con un pañuelo que aún resta en la mano alzada, sin que nadie se atreve a cogerlo y salir corriendo. Aún no es el momento de levantar las cartas.

Cowboy

Por otro lado, en este patio que citábamos, me imagino al presidente Laporta de peonza, a un lado y otro, apurando sus últimos meses de mandato, de un lado a otro, despidiéndose de funciones presidenciales pero probando sin descanso los caldos y las opiniones de unos y otros -partido, claro está-. Llegada a una primera transición, se habló en su momento -con Aznar a la presidencia del gobierno español- de una segunda transición.

Percibo un tercer momento de este fenómeno político, focalizado esta vez en Catalunya. ¿La Berlusconización de la política? No olvidemos a Ronald Reagan en los años ochenta, por favor. De actor a presidente de Estados Unidos y, en el caso que nos trae entre manos, aunque se compare a menudo Laporta con Kennedy, Jan tiene más de cowboy que de político de tradición familiar. Atrevimiento tiene aunque deberá ir con mucho cuidado con la endogamia política si no quiere acabar ‘a lo Gil y Gil’. De momento parece que le puede tirar más un Manchester City con puede ser Reagrupament que una ‘Vecchia Signora’ como pueden ser CiU o ERC.

Y el pañuelo, aún està en la mano del árbitro

De los colegiados mejor no hablar… fijémonos en el pañuelo, que sigue arriba, con sus precandidatos y las fechas. Una fundamental, la que determinará la campaña: el día que se eligirá al próximo presidente del FC Barcelona.

Publicamos en Mundo Deportivo una encuesta sobre qué día le gustaría al socio del Barça y el mes de Marzo parece lo más acertado. Me hace notar un amigo, de esos amantes de las teorías de la conspiración que el autocar con las Seis -o cinco- Copas del Barça de Guardiola regresa al Camp Nou el 4 de Abril. ¿Alguien se atreve a descartar esta fecha para las votaciones? ¡Hagan sus apuestas!

Dudas, muchas dudas… pero quizás la cuestión más clara es que en esta ocasión las elecciones del Barça van a ser las más globales de su historia -medios de comunicación digitales, redes sociales, etc.- y, por tanto, el próximo presidente debería tener claro que debe ampliar su radio de acción. Las próximas Seis Copas no deberán acabar su recorrido por la geografía catalana. El recibimiento en Kuwait después de conquistar el Mundial de Clubs debería ser el ejemplo más claro para globalizar las estrategias futuras. Ya lo dije en su día, No sólo de títulos vive el Barça. Tome nota el que presida el palco del Camp Nou en el futuro, por favor.

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