Maestro del embite, especialista en los ríos revueltos,… así se puede calificar a José Mourinho, un genio tanto en el terreno de juego como fuera de él. Podríamos dar una lista de titulares que el portugués ha realizado no sólo sobre el Clásico sino sobre el Barça mismo. El Barça no ha salido siempre victorioso en los enfrentamientos con sus Chelsea e Inter y en especial, el equipo de Guardiola debería tener en cuenta la experiencia de la última eliminatoria de Champions contra los italianos.

Un sobreexcitación del barcelonismo será perjudicial para el equipo de Pep. Si bien es cierto que la distancia futbolística entre Barça y Madrid no es la misma que en otras temporadas, el juego del ‘once’ blaugrana es una tarjeta de visita suficiente para afrontar el partido con plenas garantías en el Camp Nou.

En verdad pueden acusar a la prensa del clima bélico que se vive -quizás el sentimiento de venganza de la prensa de Madrid pueda justificar este planteamiento- pero no estamos por sacar de quicio o sobredimensionar un choque que a nivel deportivo es lo más grande que se puede vivir. Que Mou siga haciendo declaraciones para sacar de quicio al aficionado culé es una táctica que no debería afectar al equipo. Oídos sordos ante el ruido de un crack de la guerra psicológica.

Por ello, más allá de las provocaciones, como lo que recitábamos de pequeños: “No nos dejes caer en la tentación y líbranos de cualquier mal”. El Camp Nou debe ser como siempre el templo del buen juego, no el foro de la provocación. ¡Fútbol, fútbol y fútbol!

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